martes, 23 de agosto de 2011

Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna...

Botella al mar para el dios de las palabras
Gabriel García Márquez*



A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: «¡Cuidado!»
El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: «¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?» Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras.
Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. Palabras inventadas, maltratadas o sacralizadas por la prensa, por los libros desechables, por los carteles de publicidad; habladas y cantadas por la radio, la televisión, el cine, el teléfono, los altavoces públicos; gritadas a brocha gorda en las paredes de la calle o susurradas al oído en las penumbras del amor. No: el gran derrotado es el silencio. Las cosas tienen ahora tantos nombres en tantas lenguas que ya no es fácil saber cómo se llaman en ninguna. Los idiomas se dispersan sueltos de madrina, se mezclan y confunden, disparados hacia el destino ineluctable de un lenguaje global.
La lengua española tiene que prepararse para un oficio grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de 19 millones de kilómetros cuadrados y 400 millones de hablantes al terminar este siglo. 

jueves, 11 de agosto de 2011

Con anestesia

Lo que sigue puede parecer una ficción pero es un relato histórico sobre el origen del uso de la anestesia... las pequeñas grandes cosas.

Una noche (seguramente fría) de enero de 1848, en la avenida Broadway de Nueva York, el dentista Horace Wells arrojó un frasco de ácido sulfúrico a la cara de dos mujeres; a una de ellas le produjo quemaduras importantes. La policía lo arrestó inmediatamente, previo paso por su casa para recoger “efectos personales”. Ese mismo domingo, en su celda, se cortó la arteria femoral con el cuchillo que había logrado traer desde su casa, y que muy extrañamente había pasado por alto la policía (demasiado extrañamente, quizás) y murió desangrado: era el 24 de enero, Horace Wells tenía apenas 33 años y había sido el descubridor de la anestesia.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Un poco de humor...


Estas son algunas respuestas de alumnos del colegio Carlos Pellegrini, a preguntas hechas en los exámenes de distintas materias a fines del 2010, recopiladas por profesores de este colegio.
(los errores de ortografía fueron dejados como el original)  

¿Cuáles son los movimientos del corazón?
'De rotación alrededor de si mismo y de traslación alrededor del cuerpo'
'El corazon siempre esta en movimiento, solo esta parado en los cadaveres'. 

Mencione en que consiste la Primera ley de Mendel
'Mendel era un hombre que durante toda su vida se dedicó al cruce de las plantas. De sus experiencias hizo un libro pero lo publican en una encuadernación mala y la gente no se enteró Después de Mendel dos personas descubrieron lo mismo que el sin saberlo y vieron que habían perdido el tiempo inutilmente'. 

¿Cuáles son las Etapas más importantes en la evolución del hombre? 

'Sobre el año 570 se cree en la primera aparición del Homo sapiens. Apartir del 570 y hasta el 1200 el Homohabilis. A partir del 1200 y hasta aproximadamente el 1700 el Homohabilis   y después, hombres normales'. 

¿Cómo se da la Formación de las cordilleras?:
'Las montañas no se forman en uno o dos días, tardan mucho tiempo en formarse'.

¿Que significa el anarquismo?
'Es una ideología racional y astringente'.