martes, 27 de septiembre de 2011

Personalidad

"Yo no tengo una personalidad; yo soy un cócktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo. es tal la aglomeración de las que me rodean que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el water cosed.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
(...) Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de transatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas,¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de los demás. Si alguna tiene una ocurrencia que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquiera otra proponiéndome un paseíto al cementerio. (...)
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar a que se extenúen discutiendo lo que hay que hacer con mi persona..."
Oliverio Girondo: "8", en Espantapájaros, 1932 (fragmento).

lunes, 19 de septiembre de 2011

Juegos de lenguaje

Este juego pertenece a todos los pueblos y a todas las épocas y nadie puede saber de él qué divinidad lo regaló a la Tierra para matar el tedio, aguzar el espíritu y estimular el alma.
Stefan Zweig


En el famoso “Texto mal puntuado” de Les Luthiers, en el que Daniel, puesto a leer, cometía todo tipo de errores convirtiendo el texto en un colosal disparate, aparece Carlitos a amonestarlo:
Carlitos: -¡Un desastre Daniel! ¡Un verdadero desastre! ¡Lo echaste todo a perder!
Daniel: (casi llorando) - ¡Me encontré los papeles mal “ordeñados”! ¡Le faltaban los “signos de puntería”! ¡Estaba lleno de faltas de “horticultura”!

***
y esta otra...
Los conductores de Radio Tertulia, Murena (Marcos) y Ramírez (Daniel) hablando sobre la fertilización asistida.
Murena: -La jerarquía del clero no concibe los métodos artificiales.
Ramírez: -Ya se sabe que no conciben. ¿Cómo van a concebir con el voto de castidad y el “silbato” de los sacerdotes?
Murena: -No es el “silbato”, es el “celibato”.
***
Y una más...
Daniel acaba de arruinar, una vez más, la canción: “El romance del joven conde”. Y Carlitos lo reprende a gritos:
Carlitos: -¡Lo arruinaste todo, todo, todo!
Daniel: -¡Yo no arruiné nada! Siempre me gritan a mí, ¿qué soy yo? ¿El chivo “explicatorio”?

domingo, 4 de septiembre de 2011

... Lo que hizo fue reunir a todas las mujeres del pueblo y cortarles la lengua...


La lengua materna, la de la casa, la de la madre, da identidad, sentido de pertenencia, sentido de herencia y ubicación en un medio. La lengua materna es tan fuerte que un conquistador romano, en momentos en que no podía manejar a un pueblo bárbaro que estaba en lo que ahora es Alaska, lo que hizo para quebrarlo fue reunir a todas las mujeres del pueblo y cortarles la lengua. Al hacerlo se perdió la tradición del pueblo, los hábitos y costumbres porque las mujeres enseñan todo en la casa. Con la lengua todo, a partir de la lengua viene la tradición cultural del pueblo. La lengua materna es un aporte fundacional para la persona”, dice con vehemencia Pedro Luis Barcia.

Ocho poetas, narradores y traductores de la Argentina, Chile, España, México y Perú responden a la pregunta ¿de quién es la Lengua Castellana? Aparecido en Clarín, 2 de septiembre de 2011