domingo, 13 de mayo de 2012

“La lucha contra la realidad ha devenido en una lucha contra la autoridad”



Lo dijo Gianni Vattimo, el célebre filósofo, que dio una clase magistral de filosofía en la sala Leopoldo Lugones, con casi 200 asistentes. El carismático autor de “El fin de la modernidad” y “El pensamiento débil” presentó su último trabajo “Della realtà”
En un clima divertido y relajado, Vattimo vino a presentar su último libro “Della realtà” o “De la realidad”, que aún no tiene traducción al español.

Su obra, que reporta el trabajo de los últimos 15 años, se trata de un ensayo filosófico sobre los cambios de la sociedad contemporánea, dividido en dos partes. La primera, que versa sobre su concepto de debilitamiento como sentido de la historia, y la segunda, sobre su cambio de perspectiva acerca del concepto de realidad, que es lo nuevo de este libro.

“He pasado de una posición en la que hablaba de la realidad, de la debilitación de la realidad como la consumación de los absolutos, a una posición más franca, contra la realidad. Y es que me doy cuenta que la consumación de los absolutos no pasa naturalmente, se trata de promoverla y favorecerla. Esto significa luchar contra la verdad que se presenta como obvia, la verdad que no se puede negar, incluso de algunos medios”, le confesó a Clarín.com.

Esta posición contra la realidad trata de desenmascarar toda ideología autoritaria o dogmatismo de quienes digan tener en sus manos la verdad. En ese sentido, el pensador sostiene que la realidad se identifica con la autoridad. Por eso, afirma: “Esta lucha contra la realidad ha devenido para mí en una lucha contra la autoridad”.

Con una fuerte raigambre política, su propuesta reside en no naturalizar estas “verdades” y en “oponerse a la pretendida neutralidad de los técnicos”, porque como ya lo decía el filósofo alemán Friedrich Nietzsche “No hay hechos, sino interpretaciones”.  La versión de Vattimo, de todas formas fue esta: “Hechos, como se dice en italiano, ¡un corno! No hay hechos sino cuando están enunciados”, explicó.

Por último, dejó un mensaje para los jóvenes que piensan dedicarse a la filosofía y sobre su rol en el futuro: “Inventar utopías, no perder el sentido proyectual de las grandes filosofías del pasado, sin dogmatizarlas. Porque efectivamente, la filosofía tiene que inventar utopías en relación con las exigencias del presente. Por ejemplo, hoy sería una utopía menos unitaria y más multiplicadora de culturas. ¡Que cien flores florezcan! Como decía nuestro presidente Mao, en feliz memoria”, concluyó sonriendo.